Las ayudas públicas a la compra de coches eléctricos llevan años existiendo bajo el paraguas del plan MOVES, gestionado por las comunidades autónomas. Bien aprovechadas, recortan miles de euros del precio; mal entendidas, generan frustración por la letra pequeña.
Qué cubren y cuánto
El programa subvenciona tanto la compra de vehículos eléctricos e híbridos enchufables como la instalación de puntos de recarga. La cuantía por la compra varía según el tipo de vehículo y según achatarres o no un coche antiguo; entregar para desguace un vehículo viejo suele aumentar bastante la ayuda. La instalación de un wallbox doméstico también se cubre en buena parte. El matiz importante es que las cantidades y los plazos los gestiona cada comunidad autónoma, así que lo que aplica en una región puede diferir de otra y los fondos se agotan.
La letra pequeña que conviene conocer
- La ayuda suele llegar después de comprar, no antes: pagas el coche entero y cobras la subvención meses más tarde.
- Tributa: hasta hace poco, esa ayuda contaba como ganancia en la declaración de la renta del año siguiente, algo que pilla por sorpresa a muchos.
- Hay que mantener el vehículo un tiempo mínimo a tu nombre; venderlo antes obliga a devolver la ayuda.
El trámite se hace por la sede electrónica de tu comunidad, y muchos concesionarios ofrecen gestionarlo por ti, lo que ahorra papeleo aunque conviene revisar lo que firmas.
Mi consejo: no cuentes con la ayuda como dinero inmediato. Calcula la compra como si la fueras a pagar entera, y trata la subvención como un reembolso que llegará más adelante. Así evitas apuros de tesorería mientras esperas el ingreso.