Quedarse con la batería descargada es de los percances más comunes, y arrancar con pinzas desde otro coche lo resuelve en minutos. Pero hacerlo en el orden equivocado puede provocar chispas peligrosas o dañar la electrónica de los coches modernos, así que conviene saber la secuencia correcta.
El orden de conexión, que no es casual
Con los dos coches apagados y cerca pero sin tocarse, conecta primero la pinza roja al polo positivo de la batería descargada, y el otro extremo rojo al positivo de la batería del coche que ayuda. Después conecta la pinza negra al polo negativo de la batería buena. El último extremo negro NO lo conectes al negativo de la batería descargada, sino a una parte metálica del chasis del coche averiado, alejada de la batería, como un tornillo o un soporte sin pintar. Ese detalle evita que una posible chispa salte justo donde la batería descargada puede haber liberado gases.
El arranque y la desconexión
- Arranca el coche que ayuda y déjalo unos minutos al ralentí para que cargue algo la batería vacía.
- Intenta arrancar el coche averiado; si no va al primer intento, espera un poco y vuelve a probar, sin insistir sin parar.
- Desconecta las pinzas en orden inverso al de conexión, con cuidado de que no se toquen entre sí mientras lo haces.
Una vez arrancado, no lo apagues enseguida: dale un buen paseo de al menos veinte minutos, mejor por carretera, para que el alternador recargue la batería. Si vuelve a quedarse sin arrancar al rato, la batería probablemente esté agotada y toque cambiarla.
Mi consejo: lleva siempre unas pinzas de sección suficiente, o mejor un arrancador portátil con batería propia, que te saca del apuro sin necesitar otro coche. Es de las herramientas que más veces agradeces haber metido en el maletero.