Cuando se acerca el invierno y planeas subir a la montaña, surge la duda entre comprar cadenas o montar neumáticos de invierno. No son lo mismo ni resuelven exactamente el mismo problema, y la mejor elección depende de cuánto y cómo te muevas por la nieve.
Cada uno para una situación
Los neumáticos de invierno, marcados con el símbolo del copo dentro de una montaña, mejoran el agarre en frío, nieve y hielo en todo momento, sin que tengas que parar a montar nada. Son la mejor opción si vives en zona de nieve frecuente o subes muchos fines de semana, porque funcionan siempre y de forma transparente. Las cadenas, en cambio, dan un agarre extraordinario sobre nieve compacta y hielo, mejor incluso que el neumático de invierno en lo más duro, pero solo se pueden usar cuando hay una capa de nieve continua; sobre asfalto limpio dañan el firme y se rompen, y hay que pararse a ponerlas y quitarlas.
Lo práctico
- Si subes puntualmente a esquiar un par de veces al año, unas cadenas o unas fundas textiles en el maletero suelen bastar y salen mucho más baratas.
- Si te mueves a menudo por zonas nevadas, los neumáticos de invierno te ahorran montar cadenas en cada salida y agarran también en mojado frío.
- La DGT puede exigir, en tramos y días concretos, llevar y usar cadenas o neumáticos de invierno; conviene informarse antes de subir un puerto con aviso de nieve.
No son excluyentes: lo ideal en zona de mucha nieve es llevar neumáticos de invierno y, además, unas cadenas en el maletero por si las condiciones se vuelven extremas. Y, sobre todo, hay que saber montarlas antes de necesitarlas.
Mejor opción para el esquiador ocasional: cadenas o fundas textiles, baratas y suficientes. Para quien vive o conduce mucho entre nieve, los neumáticos de invierno compensan de sobra por comodidad y seguridad.