Bici eléctrica: motor central o en el buje, esa es la primera decisión

Bici eléctrica: motor central o en el buje, esa es la primera decisión

Al elegir una bici eléctrica, la gente se fija primero en la autonomía y en el precio, pero hay una decisión más básica que condiciona cómo se comportará la bici: dónde va el motor. Y, a grandes rasgos, hay dos escuelas, motor central o motor en el buje de la rueda.

Motor central: equilibrio y empuje

El motor central se sitúa en el eje de los pedales, en el punto más bajo y centrado de la bici. Eso reparte el peso de forma equilibrada y hace que la bici se sienta natural y estable, sobre todo en curva y en terreno irregular. Como entrega la fuerza a través de los platos y la cadena, aprovecha los desarrollos de la bici y sube cuestas con mucha más solvencia. Es la opción de las eléctricas de montaña y de las urbanas de gama media-alta, y también la más cara y la que más castiga la cadena, que conviene cuidar más.

Motor de buje: sencillo y económico

  • Va integrado en el buje de la rueda, normalmente la trasera, y empuja directamente sin pasar por la cadena.
  • Es más barato y silencioso, y suele bastar para ciudad llana y trayectos cortos.
  • A cambio, desequilibra el peso hacia esa rueda, sube peor las cuestas pronunciadas y, si se pincha esa rueda, la reparación es más engorrosa.

Hay un punto que mucha gente pasa por alto: con motor central, al notar la fuerza a través de los pedales, la asistencia se siente más como pedalear con piernas extra que como ir empujado. A muchos ciclistas eso les resulta más agradable y menos "de ciclomotor".

Mejor opción si hay cuestas o quieres calidad a largo plazo: motor central. Para ciudad plana y presupuesto ajustado, un buen motor de buje cumple de sobra.