Equipación de moto: lo que de verdad no puede faltar

Equipación de moto: lo que de verdad no puede faltar

En coche, entre tú y el asfalto hay una carrocería. En moto, solo está lo que llevas puesto. Por eso la equipación no es un accesorio ni una cuestión de estética: es, literalmente, la única protección que tienes cuando algo sale mal. Y aquí escatimar es la peor decisión posible.

El casco, primero y bien puesto

El casco es lo único obligatorio por ley, y con razón. Debe estar homologado, quedar ajustado sin apretar hasta doler y abrocharse siempre, también para el trayecto corto de dos calles, que es justo donde ocurren muchas caídas. Un casco integral protege más que uno abierto, porque cubre el mentón, una de las zonas que más se golpean. No compres casco de segunda mano: si ha sufrido un golpe, aunque no se vea, su capacidad de absorción puede estar comprometida.

El resto del equipo, por orden de prioridad

  • Guantes: las manos son lo primero que pones al caer. Unos guantes con protecciones evitan heridas muy aparatosas y dolorosas.
  • Chaqueta con protecciones en codos, hombros y espalda: una caída a poca velocidad ya arranca la piel sin ellas.
  • Calzado que cubra el tobillo y pantalón resistente; las zapatillas de lona y el vaquero normal no protegen apenas en un arrastre.

Existe la tentación de ir bien equipado solo para los viajes largos y tirar en pantalón corto para el recado de verano. Es justo al revés de lo que conviene: en ciudad, con coches cruzándose y poca distancia, las caídas son frecuentes aunque a menor velocidad.

Mi recomendación: equípate igual para ir a comprar el pan que para salir a la carretera. La caída no avisa de si el trayecto era corto, y el asfalto a 40 por hora ya hace mucho daño en una pierna desnuda.